Nazareno, participante eliminado de Gran Hermano, confesó en el programa que su enamoramiento por Titi lo sacó del juego, ya que se adaptó al grupo y dejó de ser él mismo para complacerla.
Explicó que Tamara lo nominó porque no le gustaba su forma de ser cercana con todos, incluso con quienes el grupo rechazaba, y porque sintió presión de él. A pesar del rechazo y la nominación de Titi, aseguró que sus sentimientos persisten y planea confrontarla si regresa a la casa.
Los panelistas le aconsejaron para un posible repechaje: ser auténtico, ignorar el corazón roto, jugar sin venganzas contra Titi y aliarse con Lolo y Manu. Nazareno reconoció errores como privarse de relaciones por miedo al rechazo del grupo y prometió volver más libre.
Discutieron si una estrategia de venganza contra Titi sumaría votos afuera, pero recomendaron mostrar madurez emocional y empatía para revertir la imagen de pesado con Pincoya.