El dueño relata cierres por represión y ataques en junio 2025, enero y febrero 2026, pero el personal regresa y la vida normaliza semanas después de que los refugiados volvieran a la ciudad.
Las mujeres pagan un alto precio para dejar de lado el velo y logran victorias como conducir motocicletas desde febrero, mientras la política se debate abiertamente en centros culturales con artistas e intelectuales de distintos bandos.
Las autoridades intensifican arrestos por vínculos con el enemigo y envíos de videos a oposición, pero no reaccionan aún al alejamiento gradual del hijab, que sigue obligatorio.