El artista argentino Matías Dubil presenta su obra en una prestigiosa muestra internacional, expandiendo el dibujo hacia una experiencia espacial, sonora y performativa. La instalación, titulada como el yin y yang, convive fuerzas opuestas como luz y sombra, desecho y energía.
El proyecto imagina el dibujo como un territorio caminable, reemplazando el papel por sal y carbón, materiales que contienen tiempo: la sal como resto de océanos antiguos y el carbón como materia orgánica transformada en energía.
La obra muta con la interacción del público y representa al país en la exposición.