Marco Rubio, enviado de Donald Trump, se reunió con Giorgia Meloni, primera ministra italiana, y el viceprimer ministro y canciller, en un momento tenso por críticas previas del presidente estadounidense a su aliada europea.
Ambos destacaron un intercambio constructivo sobre relaciones bilaterales; Meloni enfatizó que Italia necesita a Estados Unidos y la OTAN, y viceversa, poniendo paño de frío a las declaraciones de Trump.
Rubio también visitó al Papa, a quien regaló una pelota de fútbol americano de cristal, en un gesto diplomático; panel espera homilía papal para ver si la reunión fue fructífera respecto a críticas del Vaticano a la postura de EE.UU. en la guerra.
Previo, charlaron sobre Cien Años de Soledad de García Márquez, invitando a leer el libro y ver la serie de Netflix.