El presidente Lula de Brasil se reunió casi tres horas con Donald Trump en la Casa Blanca, consolidando una alianza comercial y tecnológica. Lula recibió comprensión a las necesidades brasileñas, compromiso de no intervenir en las elecciones donde compite Flavio Bolsonaro, y assurance de no intervenir militarmente en Cuba.
Trump mostró favorableidad a más inversiones estadounidenses en Brasil, especialmente en tierras raras para alta tecnología, posicionando a Brasil como octava economía mundial según el FMI. Lula ofreció elementos para negociaciones con Cuba y destacó lazos con BRICS sin impedir vínculos con EE.UU.
La reunión adquiere relevancia ante la próxima cumbre entre Trump y Xi Jinping en Beijing, sirviendo como contexto general para posiciones estratégicas entre EE.UU. y Brasil.