Laura Fernández juró como presidenta de Costa Rica, enfocándose en crecimiento económico y modelo de seguridad de Nayib Bukele. Intercambia roles con Rodrigo Chávez, quien será ministro de Presidencia y Hacienda.
Ceremonia en estadio con 27.000 personas, jefes de Estado como rey Felipe VI de España, presidentes de República Dominicana, Guatemala, Honduras, Panamá, Israel y Chile. Incluye actividades culturales y concierto.
Retos: inseguridad con mano dura y centros de control policial con IA contra crimen organizado; generar empleos, estabilizar economía, infraestructura vial, tren eléctrico y reducir listas de espera en salud pública. Chávez como superministro coordina poderes.