Resultados preliminares muestran derrota del Partido Laborista de Keir Starmer en elecciones locales y regionales del Reino Unido. Laboristas perdieron 322 escaños, conservadores 93, mientras Reform UK de Nigel Farage ganó 478.
Starmer aceptó la derrota dura pero rechazó dimitir, afirmando que afrontarán desafíos. Farage celebra cambio histórico en política británica, ganando zonas conservadoras con perfil anti-inmigración.
El liderazgo de Starmer enfrenta cuestionamientos por bajo índice de popularidad.