Irán utiliza centrifugación para enriquecer uranio aumentando proporción de uranio-235 del 0,7% natural hasta niveles cercanos al 90% para armas nucleares.
El acuerdo nuclear de 2015 fijó topes a stocks, niveles de enriquecimiento y centrifugadoras, pero tras retiro de Estados Unidos, Irán limitó acceso de OIEA a instalaciones.
Trump exige desmantelamiento total y entrega de uranio enriquecido, operación compleja por riesgos de reacción no controlada que requiere contenedores especializados.
Irán niega buscar bomba y defiende uso civil, mientras negociaciones estancadas acortan distancia al 90% en estrecho de Hormuz.