El fiscal Ramiro González imputó a Demian Reidel, ex titular de Nucleoeléctrica Argentina, y otros funcionarios por gastos millonarios en tarjetas corporativas, revelados en un informe de gestión presentado por Manuel Adorni al Congreso.
Los consumos incluyen 45 compras en free shops por 6 mil dólares, pagos en discoteca Pirata en Madrid por 765 dólares, servicios de playa en Valencia, peluquería en España, adelantos de efectivo por 56 millones de pesos y pasajes. Reidel negó gastos personales en su tarjeta y atribuyó mezclas de datos a mala fe periodística.
La investigación surgió de un pedido de información pública y nota de La Nación; la empresa alegó usos en misiones técnicas a China, Brasil y España, con topes reglamentados, pero exige rendición de cuentas. Tras la difusión, cortaron las tarjetas y pidieron devoluciones, aunque no hay cifras aún.
El juez Daniel Rafeca correu vista fiscal; se pide al banco detalles de usuarios. Panel discute si gastos como pub o playa corresponden a tareas laborales o son personales, enfatizando que fondos públicos requieren trazabilidad estricta y separación de lo privado.
Mencionan cultura previa de mal uso en el sector nuclear, como edición de libro de Julio De Vido en 2016, y ruidos en contrataciones de Reidel.