En las calles de Buenos Aires, con temperaturas de 8 grados y sensación de frío intenso, la gente sale abrigada en múltiples capas como cebolla: cuellitos, polars, camperas impermeables y medias de lana.
Juliana Salguero entrevistó a transeúntes que usan térmicas, buzos, gorros y hasta bolsas de agua caliente, aunque algunos resisten con soquetes y shorts. Niños van al colegio con polleras y medias cancan de lana, recomendando camperas.
El frío obliga a guantes y bufandas, aunque en aulas hace calor; muchos planean cambiarse al volver a casa.