Mercedes y su familia dejaron Buenos Aires hace 40 años por Pinamar, cuando tenía menos de 5.000 habitantes, y armaron empresa distribuyendo aberturas hasta fabricar las primeras de PVC hace 20 años; ahora con 40.000 residentes, destacan vida en contacto con naturaleza pese a complejidades costeras.
Hijos trabajan en la firma familiar, algunos como surfistas, guardavidas o bomberos voluntarios en veranos; temporada turística vio mucha gente pero consumo limitado, y evitan Mar del Plata en alta temporada por ritmo porteño.
Pinamar fuera de temporada ofrece tranquilidad diferente a Buenos Aires, con actividades todo el año; soñar con casa frente al mar es común pero costoso por salitre, arena y vientos, prefieren 15 cuadras del mar.