Estafadores usan esquema triangular: transfieren dinero falso a cuentas ajenas vía home banking o apps rápidas, piden devolución urgente por WhatsApp con capturas falsas, lavando fondos de otras víctimas. Abogada Betiana Lóquez, especialista en ciberseguridad, advierte no devolver nunca sin chequear con el banco.
Plata llega a sueldos o jubilaciones de adultos mayores, blancos fáciles por buena fe. Si no se devuelve, transferencia se revierte sola; urgencia, nervios y pedidos por medio distinto son alertas rojas. Contactar banco vía chat, app o teléfono primero, denunciar a Banco Central (línea gratuita), Fiscalía o UFEIC.
Delincuentes operan desde cárceles con celulares permitidos desde 2020, lideran bandas con IA para suplantar identidades y deepfakes. Usan Telegram (ocultar número), falsas billeteras virtuales y ventas truchas en redes. Ejemplo: amiga de panelista cayó en devolución extra, banco la llamó pidiendo códigos y le vaciaron cuenta con créditos.
Recomendaciones: palabra secreta con familiares, no actuar bajo presión, verificar horarios (viernes tarde sin atención). Cualquiera cae, no solo mayores; blindeate y estafas quedan obsoletas. Plata no desaparece mágicamente, pero cadena continúa.