Estados Unidos espera hoy la respuesta de Irán a una propuesta de paz duradera en el Estrecho de Hormuz, más allá de un frágil cese al fuego, tras ataques iraníes con misiles, drones y lanchas rápidas contra barcos estadounidenses ayer. Marco Rubio declaró desde Italia, visitando al Papa, que EE.UU. busca un acuerdo definitivo, mientras Donald Trump lideró la respuesta militar que destruyó gran parte del arsenal iraní.
Irán afirma estar al 120% armado y listo para escalar, pero el mundo urge una paz que evite impactos en precios del petróleo y tensiones globales. En Washington D.C., la seguridad se reforzó con Guardia Federal, CIA y policía en todas las esquinas ante posibles repercusiones.
El conflicto eleva precios de nafta a 4.59 dólares por galón, afecta supermercados y aviación con cancelaciones de 75.000 vuelos en verano. Incertidumbre impacta reservas hoteleras para el Mundial en EE.UU. y vistas a elecciones midterm del 3 de noviembre.
La clave es impedir la producción nuclear iraní, según Trump y Rubio, en un contexto de dos meses de guerra que cansa a la población estadounidense.