El dragón de la Patagonia, un insecto único con coraza protectora, completa su ciclo de vida dentro de glaciares a temperaturas bajo cero, pasando de larva a adulto en aproximadamente un año para reproducirse y morir.
Descubierto en el siglo XIX, enfrenta amenaza crítica por el derretimiento acelerado de glaciares debido al cambio climático, que destruye su hábitat. Clasificado como especie protegida, actúa como sentinela: su desaparición indicaría la del glaciar.
Investigadores estudian su comportamiento en ecosistemas extremos, destacando la fragilidad de la vida y la necesidad urgente de protección ante el calentamiento global.