Delincuente se disfrazó de repartidor de delivery para intentar robar un auto a una mujer en un barrio de clase media alta, disparándole cuando ella ingresaba a su casa. La víctima tocó bocina para alertar vecinos y logró escapar dando marcha atrás.
Los motochorros aprovechan robos a verdaderos repartidores para usar sus cajas y uniformes, haciéndose pasar por trabajadores. El atacante disparó al aire o directamente en actitud intimidatoria, con movimientos que muestran el arma levantada.
El incidente ocurrió a mediodía en un barrio moderno con casas grandes y parque, donde la mujer sospechó al ver la moto no adelantar su auto.