El crucero MV Ondius, con al menos cinco casos de hantavirus a bordo, se acerca a Tenerife en Islas Canarias, pero autoridades deciden no permitir atracar en puerto ante riesgo de transmisión por roedores. El virus se contagia por excrementos de roedores silvestres y puede ser mortal.
El barco fondeará a más de 200 metros de la costa cerca de Granadilla de Abona; enfermos serán evacuados en lancha medicalizada a Tenerife Sur para traslado en aviones, evitando que roedores lleguen a tierra. Gobierno canario de Ángel Víctor Torres Clavijo y Ministerio de Sanidad de Pedro Sánchez coordinan por falta de infraestructura en islas.
Viviana Segade reporta división local: nativos temen invasión como en COVID, hubo manifestación contra atracar, pero solidaridad prevalece. Población preocupada por hospitales no preparados para brotes en archipiélago vulnerable.