Corea del Norte despliega nuevos sistemas de artillería de largo alcance en la frontera con Corea del Sur, capaces de alcanzar la capital surcoreana Seúl, supervisados en fábricas fronterizas.
El régimen suprime la reunificación de las dos Coreas, despliega misiles operativos y tácticos, lanzacohetes, y desarrolla minas de racimo y fragmentación prohibidas internacionalmente pero usadas por países como Ucrania, Estados Unidos, Rusia, Irán e Israel.