El piquetero Tito López, heredero del clan Sena, fue condenado a 10 años de prisión por lavado de activos en Chaco. López y su familia desviaron fondos destinados a proyectos sociales hacia sus arcas personales, incluyendo viajes a la nieve y enriquecimiento con tierras fiscales.
La investigación reveló que usaban fundaciones vacías y vendían tierras fiscales inmediatamente después de recibirlas a precio inmobiliario, multiplicando su valor de 1.200.000 pesos a 120 millones. Invertían el dinero ilícito en un campo con corrales, casa y 900 cabezas de ganado.
Los cinco miembros de la familia López, incluyendo mujer e hijos, recibieron penas similares por asociación ilícita. El fiscal explicó que probaron el lavado activo al analizar su patrimonio registrable, mayormente a su nombre, con domicilios compartidos.
El fiscal Carniel destacó el cambio de paradigma en la justicia chaqueña y negó presiones políticas pese a la contundencia de la prueba. Mencionaron fuentes de fondos de gobierno de Capitanich y vínculos con clan Sena, preso por asesinato de Cecilia.