Choferes de las líneas 333, 407, 437, 700 y 707 en San Isidro mantienen el paro por falta de pago de sueldos desde hace más de un año y medio, dejando aislados barrios enteros sin acceso a hospitales, comisarías ni colegios.
El delegado Samuel explicó en vivo que recibieron solo 350 mil pesos, menos del 50% adeudado, y reclaman al municipio de San Isidro, liderado por Manuel López Menéndez, que obligue a los nuevos empresarios a reconocer su antigüedad para evitar despidos. Pidieron intervención tras cortar la avenida Centenario, ya que la empresa anterior quebró y no pagó deudas.
Vecinos sufren graves consecuencias: una madre cambió de colegio a su hijo por falta de transporte, obligados a caminar 20 cuadras o pagar remises caros. Los trabajadores del taller, como Miguel Sánchez y David, llevan dos meses sin cobrar y preservan sus puestos pese a unidades viejas tras decomiso de 43 buses por deudas.
Samuel reveló depresión en compañeros con 20 años de antigüedad, estrés por deudas e inseguridad en barrios vulnerables. Insistieron en el rol social del transporte para bajos recursos, criticando salarios bajos que obligan a changas extras como Uber.