Un cerebro robótico autónomo se presenta tras un año de desarrollo, representando un gran paso en robótica hacia la capacidad humana, con un solo modelo y mismos pesos.
La robótica aprende de humanos mediante datos de movimiento, fuerza y tacto con manos robóticas, guantes no invasivos y simuladores, resolviendo misterios científicos.
Avances en ciencia, tecnología y robótica aplicada a la salud incluyen órganos artificiales, nutriendo inteligencia artificial con datos humanos.