El economista Carlos Melconian cuestionó la necesidad de medidas como el Super Rigi antes de resolver problemas estructurales como la confianza y la estanflación persistente en Argentina desde 2011.
Melconian analizó el nivel de actividad económica mostrando ansiedad por datos mensuales variables, con un trimestre negativo pese a reclamos de récords, y enfatizó que no hay crecimiento uniforme ni inflación a un dígito.
Sobre el dólar, señaló una oferta genuina pero demanda baja por importaciones reprimidas, y criticó el caos mediático que distrae de prioridades económicas, incluyendo el escándalo de Manuel Adorni.
Reconoció méritos de Javier Milei en equilibrio fiscal y reducción de intermediarios, pero cuestionó cambios frecuentes en políticas cambiarias y monetarias, defendiendo un enfoque integral más allá de la macroeconomía.