En Villa Lusuriaga, misma calle vio dos robos: ayer a Juan, encerrado por camioneta y auto robados con ladrones enmascarados que lo amenazaron con tiro; en enero a María con su hija, arrastrada y golpeada, auto recuperado tras 18 días con patentes cambiadas.
Juan contó que vio camioneta enmascarada, lo cruzaron vehículos, cayó al correr, le exigieron llave de casa; en comisaría se encontró con dueños de autos robados usados en caravana.
María relató trámites para dar de baja/alta auto, miedo persistente en familia, aceleran corazón con motos o autos lentos; piden seguridad en barrio residencial pese a pagos altos, más patrulleros y dotación en comisarías y plazas.