La Justicia dejó sin efecto la medida cautelar contra la Ley de Modernización Laboral, permitiendo su entrada en vigencia inmediata para beneficio de trabajadores y empleadores.
El Gobierno anunció el envío al Congreso del Super Rigi, un régimen ampliado con mayores incentivos fiscales que el original para atraer inversiones en industrias inexistentes en Argentina, como refinación de cobre, baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares y data centers. El Rigi actual aprobó 13 proyectos por 28 mil millones de dólares en provincias como Mendoza, Río Negro y Salta, con impacto total de 94.900 millones de dólares en inversiones y 40 mil millones anuales en balanza comercial; pronto se suma Chevron en Vaca Muerta por 10 mil millones.
El ministro Luis Caputo explicó el contexto histórico de déficits fiscales crónicos que desincentivaron inversiones, destacando resultados actuales como superávit fiscal y energético que posicionan a Argentina como ejemplo en el G20. El Super Rigi ofrece impuesto a las ganancias del 15% (vs 25% del Rigi), amortización acelerada al 60% primer año, exención total de aranceles de importación y exportación, límite de Ingresos Brutos al 0,5% en provincias adheridas y sin tasas municipales sobre ventas, apuntando a industrialización de recursos y empleo masivo a largo plazo.
En conferencia, Caputo respondió preguntas sobre por qué el riesgo país no baja pese al superávit (atribuyéndolo a "riesgo cuca" electoral con downside alto, pero con financiamiento asegurado para cupones y bonos 2027-28 vía multilaterales), minimizando impacto de temas judiciales del jefe de Gabinete Manuel Adorni y destacando madurez económica argentina.