Las bandas narcos de Fuerte Apache anunciaron un toque de queda en las torres 5, 8 y 14 ante una nueva disputa territorial inminente, la segunda en menos de 24 horas, dejando a los vecinos rehenes del terror constante por balaceras impredecibles que suenan de día y de noche.
En entrevista exclusiva, la vecina Juana relató cómo vive el barrio Ejército de los Andes: no se puede salir de casa sin miedo, los niños ya están acostumbrados pero se asustan con cada tiroteo repentino, se esconden en habitaciones seguras sin ventanas, y sufren balas perdidas en casas y heridos conocidos. Mencionó la guerra por el control de la venta de drogas entre bandas como los piolos del nudo 5 y los fiolos, sucesores de generaciones delincuentes como Brandán Juárez y la gorda, con traiciones y muertes internas.
Alexi Gustavo Romano, alias Cartucho de 23 años con antecedentes penales, permanece en estado crítico tras ser operado dos veces por un balazo de 9 milímetros en el tórax en el hospital Carrillo, custodiado por policía; el vecino Raúl Enrique Miño de 68 años está estable pero podría necesitar cirugía en la pantorrilla derecha perforada por doce impactos, mientras su esposa está en shock. Otros heridos incluyen balas perdidas en vecinos inocentes.
Los reporteros en terreno destacaron la impunidad narco con ostentación de armas en velorios tumberos, videos virales de narcos torpes autolesionándose, amenazas en redes sociales y Facebook advirtiendo no salir, copamiento de departamentos y pedidos de más gendarmería, que antes calmaba un poco la situación. Vecinos venden propiedades para huir, pero nadie compra por la violencia.
La cobertura mostró imágenes impactantes de una señora mayor ensangrentada por roce de bala, gritando el estupor por vivir así, con tensa calma en el barrio mientras se teme una nueva balacera.