El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona en el Tribunal Oral en lo Criminal 7 de San Isidro, con jueces Alberto Gay, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, analiza si fue homicidio simple con dolo eventual, mala praxis culposa o muerte natural por problemas cardíacos. Los acusados enfrentan cargos por atención deficiente en casa sin elementos adecuados post-neurocirugía.
Esta semana declararon médicos que atendieron a Maradona antes de la intervención quirúrgica por hematoma subdural, coincidiendo en que no requería cirugía urgente sino observación. El neurocirujano Leopoldo Luque tuvo un rol clave al llevarlo a la clínica de Olivos. El forense Carlos Casinelli detalló vía Zoom la autopsia, mostrando imágenes de 3 litros de líquido abdominal acumulados en 10 días, corazón de casi medio kilo y agonía prolongada de hasta 12 horas.
La data de muerte se fija entre las 9 y 12 del 25 de noviembre de 2020, pero la agonía inició la noche del 24, sin asistencia pese a la internación domiciliaria que exigía enfermera y médicos permanentes. Nadie detectó el proceso de muerte, con acumulación visible de líquido días antes. Esta fase médica fue decisiva, perjudicando a las defensas al confirmar negligencia, aunque no prueba dolo eventual sino posible mala praxis.
Jeanina Maradona se retiró de la audiencia por las imágenes de autopsia de 90 minutos mostradas por primera vez. Los testimonios refuerzan que Maradona estaba mal atendido en un lugar inadecuado post-neurocirugía.