Los veedores designados por el Ministerio de Justicia para auditar AFA y Superliga por sospecha de desvío de 400 millones de dólares en cuentas fantasmas no pudieron ingresar a la sede de AFA en Viamonte porque estaba cerrada, por lo que dejaron acta en la puerta y ahora ingresaron a la sede de Superliga en Puerto Madero.
Julio Bazán reportó en vivo que en Superliga subieron al cuarto piso tras dialogar con abogados, mientras AFA apeló la medida y Claudio Tapia trasladó la sede a Pilar para evadir la inspección. La intervención dura 180 días para examinar libros contables.
Diego Coste, uno de los veedores, confirmó que asumieron el cargo, pero en Superliga recibieron la documentación en disconformidad por apelación con efecto suspensivo, y en AFA solo fijaron el requerimiento. El trabajo es técnico: pedir documentación, analizarla e informar a la justicia, que debe resolver los recursos para permitir la inspección plena.
Los veedores aclararon que su rol es solo mirar los papeles y que todo depende de un fallo firme de la justicia.