Los vecinos de San Justo, hartos de robos constantes, atraparon a un motochorro que intentó asaltar a un joven y lo golpearon hasta desmayarlo con un casco en la cabeza.
El incidente ocurrió en Eizaguirre al 2000, La Matanza: dos delincuentes en moto interceptaron a la víctima, quien se defendió con una maniobra de mata león, derribándolos. Mientras el cómplice huyó, los vecinos sumándose lo retuvieron y molieron a palos.
El mecánico Luis, testigo con cámaras de seguridad, contó que la víctima forcejeó, cayó el arma del ladrón y vecinos de la gomería lo dominaron. La policía llegó después y detuvo al agresor, hospitalizado con lesiones leves.
En debate, advirtieron sobre riesgos del arresto ciudadano: golpes a cabeza podrían causar homicidio agravado con prisión perpetua. Los vecinos acumulan bronca por impunidad policial y puertas giratorias, pero evitan hablar por miedo a represalias.