Un tornado azotó un campo a 180 km de Buenos Aires cerca de Las Flores a las 18:20, derrumbando la casa de la familia de Ignacio, peón rural, y dejando a cuatro personas atrapadas bajo escombros: el padre, la madre, un chico de 18 años y una nena de 9 años.
El padre, la madre y la nena salieron por sus medios, pero el chico de 18 quedó atrapado y fue rescatado por bomberos tras más de una hora de trabajo. Todos terminaron en el Hospital de Las Flores fuera de peligro, aunque conmocionados; el joven gritó a los rescatistas "no me quiero morir".
El viento derribó paredes de ladrillo, voló un tractor pesado, partió árboles altos por la mitad e incrustó chapas en troncos. El jefe bombero Matías Fais con 13 años de servicio dijo nunca haber visto algo así. La familia perdió autos, electrodomésticos y todo; el intendente prometió nueva casa.
Vecinos y familiares como el hermano de Ignacio y el dueño del campo describieron el milagro de la supervivencia ante la fuerza destructiva, atribuyéndolo a cambio climático con fenómenos cada vez más graves en la región.