Un taxista cayó esta madrugada en un pozo enorme en avenida Hipólito Yrigoyen de Avellaneda, destrozando su vehículo y quedando con riesgo de ahogarse por el agua acumulada de la lluvia; bomberos lo rescataron tras trabársele la pierna en bloques de hormigón.
El pozo no estaba bien señalizado, con carteles caídos por viento o colectivos; municipalidad levantó la señalización horas después, pero persisten varios pozos similares en la avenida que generan peligro constante.
El taxista, ileso pero con trámites por delante, reclama al municipio por daños en su herramienta de trabajo.