Mediante sorteo random en Gran Hermano, Tamara es la primera en bajar de la placa al sillón, evitando armar valija y continuando en competencia. Los participantes celebran mientras se resuelve quién se salva del lunes.
Le siguen Pinculla, quien agradece al público y critica a detractores, y luego la salvada de otro mediante elección de números. Finalmente, Luana baja, expresando felicidad por su soltería y deseo de múltiples romances.
El proceso culmina con La Bomba bajando al sillón y continuando, en un mecanismo que mezcla nominados reales con salvados para ocultar riesgos.