Taiwán multiplicó por 40 veces sus exportaciones de drones a Europa en el primer trimestre de 2026, alcanzando 136.010 unidades, superando las 107.400 de todo 2025 y un volumen 41,7 veces superior a 2024, gracias a la demanda generada por la guerra entre Rusia y Ucrania.
Ucrania utiliza drones taiwaneses a través de intermediarios como República Checa (70.372 unidades en 2025) y Polonia (31.711), tras depender previamente de modelos chinos. Esto representa una oportunidad clave para Taiwán desarrollar su industria de vehículos no tripulados ante un posible conflicto con China.
Pese a contar con capacidad para producir drones propios, Taiwán aún depende de tierras raras dominadas por China, componentes con controles de exportación y software esencial para su operación.