Susana Rocasano anuncia su salida de un programa y arremete contra APTRA por tratarla de poco profesional y recordarle su remoción de la conducción de Martín Fierro en 1999 junto a Carlos Monti.
Reclama que ingresaba tarde al estudio y defiende su profesionalismo, mostrando clippings de Clarín que la posicionaban como estrella.
Critica el reconteo de votos con pocos sufragios y la prensa amarillista, mientras el panel la elogia por su frontalidad y memoria de rencores, mencionando reemplazantes como Guillermo Andino y Teté Coustarino.