La startup británica Humanoid en Londres desarrolló KinesiQ, un cerebro de IA que permite a robots humanoides aprender tareas rápidamente mediante simulaciones digitales masivas, sin necesidad de humanos.
El prototipo bípedo Alfa aprendió a caminar en 48 horas, equivalente a 10.000 años de práctica virtual. La IA integra visión, lenguaje y acción para comprender, procesar y controlar movimientos en fábricas, hogares o supermercados.
El director de tecnología Jared Cannon destaca los algoritmos de control que eliminan la codificación manual, acelerando el entrenamiento para tareas laborales reales.