Mauro sufre secuelas de un incidente con la policía que abrió fuego: usa muletas, no puede trabajar en alturas ni salir solo, y enfrenta deudas médicas y falta de ingresos para su familia.
Anoche contó su calvario al aire: dolores intensos, llantos constantes y desesperación por medicamentos. Hoy, tras la nota, la solidaridad de la gente cambió su situación con donaciones que le permiten estudios médicos y montar un local de comida en casa.
Las pequeñas ayudas sumaron para aliviar su angustia económica y devolverle el ánimo a él y su familia.