El sindicato de sanidad junto con clínicas y sanatorios de Buenos Aires lanzaron un bono solidario de 10 mil pesos por paciente para financiar lo que el gobierno de Javier Milei no cubre, pese a promesas de regularizar pagos al PAMI.
Los bajos aranceles, la demora en pagos y la crisis general en el sistema de salud afectan a prestadores, centros médicos, farmacias y médicos de cabecera. El PAMI central pide a unidades locales frenar compras de insumos descartables salvo por intimaciones judiciales, agravando la falta de fondos.
Ministros de salud provinciales anticipan quiebre del sistema, incluyendo obras sociales sindicales y el plan Remediar. Los hospitales públicos de la UBA tienen fondos solo para un mes, sin giros del gobierno.