La producción de petróleo en Argentina se encamina a superar el récord de 1998, acercándose a 900.000 barriles diarios, impulsada por Vaca Muerta y shale oil que representa casi el 70% del total.
El no convencional crece 28% interanual, compensando la caída del 4% en convencional y 41% desde 2016. En 2020 era 25%, en 2015 5%, transformando el sector energético neuquino.
El fracking acelera la extracción no convencional en la cuenca, motor principal del hidrocarburos nacional.