El gobierno de Portugal anuncia solicitud al parlamento de impuesto a beneficios extraordinarios de empresas energéticas por alza de precios debido a la guerra en Oriente Medio.
La medida busca frenar escasez de combustible, encarecimiento de bienes y pérdida de poder adquisitivo, tras carta conjunta con Alemania, Italia, España y Austria a la Comisión Europea, que la desestimó como competencia nacional.