La policía de Bolivia se enfrentó a maestros que marchaban hacia la sede presidencial en La Paz durante la tercera jornada consecutiva de protestas por reclamos no resueltos contra el gobierno.
Los agentes antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, que intentaron una toma simbólica del edificio por varias horas antes de que la policía retomara el control y arrestara a un número no precisado de ellos.
Los maestros anunciaron que las protestas continuarán hasta lograr sus objetivos y que se concedan sus reclamos justos.