Jorge Goycochea, pasajero español del crucero, defiende su impecable higiene y protocolos sanitarios durante viaje desde Ushuaia. Afirma que el barco era como un quirófano y que nadie se contagió a bordo, sino que alguien subió incubando hantavirus.
Detalla desembarcos en Antártida con botas desinfectadas y prohibición de tocar suelo o animales. Critica la política en España por negar puerto al crucero con enfermos, priorizando dignidad humana sobre disputas.
El crucero partió de Ushuaia el 20 de marzo; autoridades de Tierra del Fuego niegan circulación local de hantavirus. OMS alerta por cepa Andes transmisible persona a persona. Llegada prevista a Tenerife domingo con cuarentena en Madrid.
Goycochea se montaría hoy en el barco por su limpieza extrema; cuestiona foco en Tierra del Fuego y compara con infecciones hospitalarias en España.