El megaoperativo de Policía Federal y Migraciones en Bacacay y Nazca, Flores, continúa con dos cordones de control: los argentinos pasan por el primero y posiblemente un segundo con huellas si la policía lo considera por su apariencia; los extranjeros van a ambos para verificar estatus migratorio y deudas con la justicia, buscando indocumentados y prófugos.
Comerciantes amenazan cortar Avellaneda y Nazca por pérdidas millonarias en facturación el día de cobros, con calles bloqueadas, demoras y lluvia complicando; una turista de Puerto Madryn apoya el control por seguridad pese a no gustarle el gobierno de Javier Milei, un peruano con perro llamado Milei defiende el operativo aunque ventas están en el piso tras 25 años en la zona, un seguridad lo compara con control vehicular y un emprendedor de Merlo confirma múltiples controles cerrando cuadras.
Panelistas debaten acaloradamente: Lore critica la estigmatización en barrios pobres como Flores, Once y La Matanza sin ir a Palermo o fronteras porosas, mientras Héctor Mucio defiende como cumplimiento de la Ley 25871 de 2006 contra entradas ilegales, citando bajo 4% irregulares en controles previos y necesidad de invertir en seguridad sin impunidad; todos coinciden en extender operativos a todo el país.
Entrevistados confirman que una vez dentro de la zona no se puede dar vuelta, una boliviana fue retenida por falta de papeles permanencia; cobertura en vivo muestra enojos por demoras pero apoyo general al control para detectar ilegales y delincuentes.
Expertos insisten en controles sorpresivos y móviles para evitar evasión, comparando con ICE de Trump en EE.UU. y medidas en Chile.