En el panel de Gran Hermano, los periodistas debaten intensamente las revelaciones de Nasa, ex participante, sobre conversaciones de juego en la ducha con Manuel Adorno y otros para coordinar votos y placas.
Nasa defiende que no fueron complots reales porque creían que las duchas no se grababan, pero panelistas lo acusan de negar evidencias de tapes y de perjudicar a compañeros actuales al hablar en stream. Mencionan casos similares con Sol, Sil, Luana, Eduardo y Chincia.
La discusión incluye críticas a la torpeza de Nasa al salir de boca y cómo esto alerta a la casa sobre estrategias, beneficiando indirectamente al juego al poner todos en placa.