En Texas, un padre de familia disparó directamente a un inmigrante indocumentado que intentaba robar su auto, protegiendo a sus hijos. El ladrón fue identificado por policía tras el enfrentamiento, que incluyó insultos discriminatorios de ambos lados.
El panel discute la legítima defensa en EE.UU., más laxa que en Argentina: si hay agresión externa no provocada y amenaza a la integridad, no hay pena. Muchos carteles advierten "propiedad privada" permitiendo disparar si se siente amenazado, incluso matar sin consecuencias legales.
El incidente resalta la facilidad para portar armas en Texas y casos similares de delincuentes abatidos al invadir hogares.