Israel mató a Ahmad Galeb Baloutz, comandante de la Fuerza Raduan de Hezbollah, en bombardeo a suburbios sureños de Beirut, el primero desde el alto al fuego del 16 de abril.
Netanyahu declaró que ningún terrorista tiene inmunidad y quien amenace a Israel responderá. Baloutz lideraba planes para conquistar el norte israelí desde cuartel clandestino.
Hezbollah no se pronunció. Israel estableció zona de amortiguación amarilla en sur libanés para impedir reposicionamiento de Hezbollah, restringiendo retornos de residentes y demoliendo supuestas células terroristas.