Nazarena Vélez cuenta papelón: reventó pantalón de canje a pura potencia de nalga tras horas sentada en peluquería de Christian Reich.
El pantaloncito le quedaba exigido, y al pararse quedó todo el culo abierto. Pensó fingir desmayo por la presión baja para evitar vergüenza.
"No se rían de mi dolor", suplicó Vélez, reviviendo el bochornoso momento con emprendedores de ropa.