Un reportaje resume el propósito del vaso con agua del viernes pasado, donde Dios realizó milagros transformadores. Un hombre de Piavetá en Mallé, cerca de Río de Janeiro, llega casi sin poder caminar por dolor en la columna, pero camina y corre normalmente tras la oración.
Otro hermano cura un nódulo en la próstata que causaba sangrado; deja de sangrar instantáneamente. Llamadas de todo el país reportan sanaciones de dolores en brazos, mareos, hernia y artrosis, con personas arrastrando pies que ahora corren libres.
Mujeres con cáncer en páncreas y dolores en piernas caminan firmes tras maldecir la enfermedad en nombre de Jesús. El pastor celebra que el que crea verá la gloria de Dios y anuncia que esto es solo el comienzo de transformaciones.