Miles de personas forman una cola de 600 metros bajo la lluvia en Moreno por solo 60 puestos de trabajo en la nueva sucursal del frigorífico Don Teo, llegando en colectivos desde temprano, incluso desde las 2 de la mañana.
Carolina, esposa del CEO Fernando y encargada de marketing, expresó tristeza y enojo por la desesperación, ofreciendo rubros como despostadores, cocineras, limpieza, logística y cajeras, con sueldos netos de 1 a 1,3 millones de pesos. La selección se hace por filas separadas por rubro para agilizar ante la lluvia.
El frigorífico mantiene precios bajos en su media red familiar, como asado, lomo, bife y vacío a 11.500 pesos el kilo, pese a aumentos por exportaciones. Carolina, de origen humilde, empezó trabajando a los 9 años como niñera y atribuye su éxito a Dios, el esfuerzo y la honestidad, criticando a quienes toman malas decisiones.
La empresaria, de 45 años, rechaza discriminación por edad o discapacidad, empleando a personas en silla de ruedas y con síndrome de Down. Pidió más puestos de trabajo en el país y bendijo a la gente en la cola, mientras el conductor destacó su historia inspiradora.