El secretario de Estado norteamericano Marco Rubio fue recibido por el Papa León XIV en audiencia privada en el Palacio Apostólico. La visita busca pulir relaciones entre Washington y el Vaticano en un contexto estratégico.
Rubio enfatizó su compromiso con la fe, la paz global y la libertad religiosa, destacando coincidencias en asistencia humanitaria en Medio Oriente y Europa del Este. Calificó la relación bilateral como sólida para desafíos morales y geopolíticos.
También se reunió con el cardenal Pietro Parolin para discutir la crisis en Nicaragua y migración en América. El encuentro se interpreta como acercamiento para coordinar en derechos humanos y estabilidad internacional.