La interacción se extiende a una charla grupal donde las participantes elogian la apariencia de varios chicos como Eduardo, Manu, Ema y Zuni. La Bomba admite sentirse perdida pero atraída, mientras otra participante llamada Gladys destaca que no busca romances pero aprecia cuerpos atractivos.
Se menciona envidia generalizada y soltería de los involucrados, culminando en un saludo de una participante a su hijo en Tucumán.