En el juicio por la muerte de Diego Maradona, médicos confirmaron que no murió súbitamente sino tras 12 horas de agonía prolongada con edema generalizado y acumulación de líquido, según el director de policía científica bonaerense Carlos Casinelli. Leopoldo Luque, médico de cabecera y traumatólogo de Gimnasia, mintió al decir que operó el hematoma subdural de Maradona, que no requería cirugía y se manejaba con expectativa.
Flavio Tunesi, médico de Gimnasia, testificó que Luque era el contacto para cualquier problema de salud de Maradona, y en su cumpleaños en la cancha estaba desmejorado, visto por Tapia y Tinelli. Luque no participó en la cirugía, donde seis cirujanos operaron mientras él observaba desde afuera.
La evidencia científica desmiente a Luque, quien afirmó muerte instantánea sin aire en el cuerpo, pero había líquido acumulado en proceso prolongado.