Un reportaje recorre joyerías de Avenida Corrientes y muestra tasaciones de joyas, relojes y oro que alcanzan hasta 15 millones de pesos, pagados en efectivo, dólares o transferencias, para clientes con diversas necesidades como viajes, bodas o emprendimientos.
En Joyería El Tazador, una abuela tazó una cruz con amatista, pirotita y topacios en 4.500.000 pesos para sorprender a sus nietas con un viaje, recibiendo dólares. Otro cliente compró una moneda mexicana para su hija de nueve años y consultó lingotes desde 1 gramo. Una novia vendió un collar Art Nouveau restaurado del siglo XIX y un anillo de platino por 1.900.000 pesos rumbo a Dubái de luna de miel.
En Leiva Joyas, una mujer separada obtuvo cotización por un prendedor de 1920 con brillantes, una carcasa de reloj a medida y oro coloreado como indemnización personal. Matías vendió un Rolex Oyster vintage, alianzas Bulgari y una cadena de orfebrería por 15.944.500 pesos para odontología y un corto cinematográfico. Un coleccionista tasó un Rolex incompleto, anillo con esmeralda, cadena y brillante grande en 12.900.000 pesos para importar juguetes antiguos.
El informe destaca precios internacionales, atención cálida y opciones seguras, intercalando historias como las joyas de Elizabeth Taylor y René Lalique, inventor de la joyería moderna con piezas inspiradas en la naturaleza.
Clientes destacan la confianza, rapidez y buenos precios, concluyendo que cada uno compare para vender al mejor valor.